Mostrando entradas con la etiqueta MAGDIEL ASPILLAGA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MAGDIEL ASPILLAGA. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de mayo de 2013

INSIDE DOWNTOWN.




El país natural, risueño de Maisí a Baracoa, se me volvió equidistante.”
Jose Kozer.

Como en una película de Stephen Daldry el agua comienza a subir en el interior de una casa, las camas flotan, alguien moribundo sonríe, la ciudad muda mientras un niño avanza con una caja de llaves sin saber a cuales cerraduras pertenece cada una ¿Qué puertas abrir? ¿Qué encontrar detrás de cada sitio? y sobretodo  ¿De donde somos? El agua otra vez por todas partes, como si nos fuera a tragar por completo, dicen que un día el mar se lo va a tragar todo o casi todo, Miami y la Habana serán los primeros en hundirse solo superados por algunas islas de la Polinesia. Otro ciclo se cierra, más cerca o lejos del lugar de donde provenimos. Ahora me detengo a mirar una pieza cinematográfica única, descarnadamente bella, tanto que duele, tan profundamente oscura que hace daño, tan necesaria que se agradece.

“Inside downtown” (2001) es el título del último documental que hiciera en vida el documentalista cubano Nicolás Guillen Landrian. Poeta, pintor y sobretodo cineasta, a mi criterio el más importante del cine cubano, lo que es igual al más olvidado, el más censurado, demasiado profeta por supuesto fuera de su propia tierra. Después de realizar una importante obra documental, emigra a los Estados Unidos, específicamente a Miami, donde se focaliza mayormente en la pintura. Así y después de muchos años, es que regresa a la carga fílmica con “Inside downtown” un documental que realiza junto a Jorge Egusquiza Zorrilla en el 2001.

Demasiado o demasiado poco se ha hablado sobre la obra fílmica de Nicolás Guillen y su biografía, un poco más o menos enriquecida con el paso de los años y el descubrimiento por una u otra persona de sus documentales o de los rostros imborrables de muchos de sus filmes: Ociel mirando a cámara justo antes de montarse en una barca para perderse en el caudaloso Toa,(Ociel del Toa, 1965) o aquella jovencita campesina que bailaba y bailaba sin quitar su penetrante mirada de la cámara durante una fiesta celebrando “el entierro de la ignorancia” por la nueva y naciente revolución(Reportaje, 1966) Los rostros de una isla y un tiempo que pertenecen a ese terreno desconocido para muchos de mi generación. Años atrás yo había trabajado en la producción de un documental sobre Nicolasito, posibilidad de encontrarme de cerca con su trabajo y con testigos de su vida, personajes que alguna vez quedaron dentro de sus encuadres, observadores no siempre amables de la obra y peripecias del que fuera maldito para muchos e inevitable genio para otros.

“Inside downtown” evoca el pesimismo de un realizador que asiente ante el mismo con su única arma, el cine ¿Qué hago aquí y cuál es mi destino? La nostalgia regresa con su triste dulzura. Nicolás entendió que morir pensando en la patria no era necesariamente morir, como si las costas de la Florida fueran el depositario de cosas que traen las olas y dejan golpeadas y olvidadas (machacadas) desde la isla. Un imborrable pensamiento de que todo va a regresar y nosotros regresaremos con ellas, como eventuales readymades que alguien lanzó a esta parte del mundo. El documental es una especie de exorcismo con lo que somos como nación, el ejercicio mental de volver, con la frente marchita o no, pero volver, más allá de este indescifrable pedazo de concreto y salitre que nos tocó para vivir. Nicolás, como nunca, se aproxima al final, a la muerte, entiende la muerte, y su poética mirada no deja de ser incisiva y directa, el puente levadizo que lleva al corazón de la ciudad se levanta, comienza el documental.

ESTE ES UN FILME DE FICCIÓN

Así arranca la película, cámara en mano casi en una actitud doméstica, una vuelta a los postulados de su primer maestro el documentalista danés Theodor Christensen, observacional, etnográfica,  la cámara de un diario personal y sincero.

Los protagonistas son homeless y artistas, seres abandonados a su suerte en medio de una escenografía de altos y fríos edificios, que recortan las banderas del estado de la Florida y de Los estados Unidos de América, en perfecta armonía con un son cubano muy bajo, casi imperceptible pero presente. Alguien explica las diferencias entre el N.E, N.W y North Miami. Otro menciona las ventajas de viajar en el Metro Rail y como algunos políticos de la ciudad votaron para que no se hiciera más largo el proyecto de este tren condenado a deambular como satélite por una ciudad que pretende ser: “-una aldea de concreto es peor que una aldea de palmas y guano-“ dice un pintor ya mayor que recibe a los documentalistas. Yo sin embargo no estoy de acuerdo: me gusta este lugar, es el único lugar real al que pertenezco, es el único sitio al que de verdad siento que he pertenecido, como un canto patriótico de reafirmación de que Miami es el paisaje y el clima que necesito, que es la patria que comparto con la noche y con mi madre, la trilogía perfecta de estos días.

Y aparece Esteban Luis Cárdenas, otro poeta confinado a este espacio de la ciudad leyendo uno de sus bellos y estrujados poemas con voz rasgada, sigue en off mientras asistimos al encuentro de su voz con las imágenes, solo la poesía personal salida del ansia del cineasta, posiblemente el documental más significativo realizado hasta la fecha sobre Miami “…el circulo K, un nuevo totem y distintas mujeres… sigue Cárdenas. Un escultor nos muestra su creación de bustos: Martí, el pintor Mijares y otros que conforman una rara acumulación de historia cubana hecha escultura, una mujer baila flamenco y habla francés pone a Edith Piaf mientras deambula entre lienzos abstractos, otra mujer define el concepto de “downtown” desde las líneas de un diccionario. Nicolás no se queda quieto, deambula y da indicaciones a la cámara, pregunta habla y prende un cigarro, sonríe con la seguridad de quién está bateando un hit.

ES EL FIN PERO NO ES EL FIN

Indica el final de muchos de sus documentales, su statement para decir que todo continua, que compartir es todo lo que necesitamos, ya sea un pedazo de tierra con palmas y llanuras hoy cubiertas de marabú, o esta nueva patria llamada downtown, la patria atardecida y angosta que nos ha dado abrigo, un poco y alguna vez casi homeless, posiblemente prostitutas y siempre artistas, no hay colinas sino construcciones desnudas que se tiran al cielo desafiándolo con su estructura calobar. Nicolás entendió que un día, que no fue el 20 de mayo, se fundó una nación, un pedazo de islote más allá del edén o más acá de los polos.

El puente vuelve a bajar, esta vez lo vemos detrás del cristal del auto salpicado por las primeras gotas de la lluvia que comienza. La cámara sigue moviéndose, nos sigue costando mucho conocernos, nos sigue costando mucho tolerarnos.

Magdiel Aspillaga. Miami. 

Aquí el documental completo:

domingo, 9 de septiembre de 2012

NO ES TIEMPO DE CIGUEÑAS.



Magdiel Aspillaga

Fueron muchas las películas que vi en mi infancia y que me marcaron definitivamente, con el tiempo he tratado de entenderlas, explicármelas y tratar de recordar el momento en que se quedaron conmigo, pero el cine llega de ese modo, con lagunas llenas de sonidos e imágenes que significan para siempre en uno mismo, con historias,  y pedazos de cosas impregnados contra la muerte y por la vida en imagen. Así entre estas películas apareció “No es tiempo de cigüeñas” (1987)  un documental del cineasta cubano Mario Crespo que recuerdo descubrí acompañado de mi madre en alguna proyección tardía de algún lugar, ahora lo pienso a través del espejo de los años lleno de mucho polvo pero vivo.
Una serie de entrevistas a adolescentes que tuvieron embarazos prematuros comienza a tejer la trama de este documental, de esta "singular" película sobre la adolescencia. En medio de un momento donde muchos cineastas en Cuba se volcaban a temas más épicos, Crespo apostaba por el individuo, un ejemplo bueno de esto es su cuento de “Mujer transparente” (1991), Mario Crespo pertenece a mi criterio a esa raza extraña de creadores a veces incómodos, otras incomprendidos (por los que no tienen capacidad de comprender sobretodo) que en medio de censuras y críticas hicieron un cine diferente en la isla, fuera del molde establecido, y no hablo de censura política exactamente, sino de la censura local, aquella que esgrime (bien lejos del bestseller de Sidney Lumet)  que “así se hacen las películas”, este pudiera ser material para otro texto y no era la idea, pero son varios estos creadores que "la historia oficial" (ahora recordando a Luis Puenzo) borró o destinó a grises esquinas para resaltar la creación cinematográfica de una vanguardia nacional que no es tal, más que una vanidosa actitud expuesta  en la aldea, donde el mundo entero es desconocido.

 En “No es tiempo…” las imágenes directas de los entrevistados llegaban a mi descarnadamente, en aquellos años de mi infancia mi idea del sexo estaba asociada a la historia de una muchacha que casi niña había tenido un hijo y a la que todos los vecinos miraban extrañamente por la calle.  No eran tiempos de cigüeñas. ¿Cuál es el verdadero tiempo de cigüeñas? Y aquí la genialidad de Mario Crespo cuando apunta hacia los verdaderos protagonistas de esta afirmación, ellos tienen la palabra, les da la voz y la posibilidad real de expresarse más allá de lo que estaba establecido o lo que debía ser, por eso su documental sigue vivo y trasciende la memoria de mi archivo personal porque en esencia logró ese acto mágico con el que muchas veces te premia el cine. No volveremos a estar frente a los mismos adolescentes, en ese encuadre, en ese justo momento, con ese sonido, con lo descarnado de la cámara, con la presencia directa y sin afeites. Un grito, un statement, la visión de un artista consecuente con el momento y el entorno donde le ha tocado crear,  con una fuerza única. ¿Qué será de aquellas prematuras e inesperadas madres en estos días? ¿Qué caminos habrán tomado sus vidas y la de sus hijos no planeados? El documental no es solamente una película de esas que se ponían antes de la función principal donde de seguro mi madre y yo la vimos, el documental de Crespo es una pieza que el tiempo se ha encargado de completar como las buenas y verdaderas obras de arte, su ejecución la completan sus protagonistas en la enredada línea argumental de la vida. La terminan aquellos que entendieron el inocente cuento de que a los niños los trae un ave extraña “extranjera” y lejana y los deposita por las noches delicadamente  junto a las almohadas de sus padres, que ahora son padres, antes fueron hijos y en el documental serán para siempre adolescentes y héroes,  los héroes y las víctimas al mismo tiempo de los esquemas de una sociedad que todo el tiempo combate a la vida, la vida no como concepto amplio y abstracto, sino como acto biológico y directo, físico y por esto mismo poético, gestual y profundo, duro y doloroso.
Yo pude haber sido un hijo de adolescente, casi lo fui, un poco lo soy, no es tiempo de cigüeñas, repito el título mirando al techo, mi cara ya no me parece conocida y temo un poco levantarme cada día “…la luz que nos empapa con su mierda reluciente…” ( diría un amigo poeta). 
Ya Rossana Arquette se marchó, yo pataleé  para después convertirme en Nick Nolte por unos segundos mientras escuchaba “A whiter shade of pale” , toca continuar el camino con más o menos combustible encima y engancharme en el próximo episodio. Cuando pienso en mi madre me duele, cuando ella me tuvo también le dolió, el cine sigue siendo el mayor de mis abismos y el más grande de mis salvamentos, la noche espera agazapada en la ventana para arañar de rojo los techos y los árboles violentamente al despertarme. El cuento de la cigüeña sigue salvando nuestra especie para siempre.

"No es tiempo de cigüeñas". (1987)
Dirección: Mario Crespo. Guión: Mario Crespo y Maria Santucho. Producción general: Olga María Fernandez Dirección de fotografía: Livio Delgado. Edición: Edelmira Lores. Música original: Carlos Varela. Sonido: Javier Figueroa y Carlos Fernández.

domingo, 26 de agosto de 2012

IDENTIFICACIÓN DE UNA MUJER.



Magdiel Aspillaga

Yo la veo muy alta aunque cuando la tuve cerca después de tanto tiempo comprendí que no era exactamente así, le gusta el deporte y el buen cine, podría ser sacada de una película mía con la única y gran diferencia que le propone demasiado amor a la vida. Cuando apareció venía envuelta en la imagen de mucho tiempo, una imagen llena de gente por el medio, del novio que era alguien cercano, de algunos rodajes y de muchas cosas incoherentes por momentos de mi parte, era la misma, tenía el mismo color, el mismo largo de las piernas, el mismo timbre de voz y el rostro de estrella de cine al que algunos encasillan parecido con una famosa actriz de Hollywood mientras yo pienso que me recuerda a Daniela Silveiro, eso no se lo digo, lo guardo mientras la veo caminar como llevándose todo a su alrededor como ocupando demasiado los espacios y cuando mira todo adolece yo incluido. Ella siempre estuvo allí pero yo no la había notado. Tiré par de puertas, camine en círculos por diversas habitaciones hasta regresar sobre mis pasos y por casualidad a su sombra que hace otro uso horario sobre mí.
Quiero filmarla pero ella no se deja, dice que respeta demasiado a la cámara para eso, deambula la playa semidesnuda cubierta solo con mi camisa mientras zigzaguea sobre la orilla avanzando como una musa triste en el plano final de alguna película italiana de postguerra, tiene frío, los dientes le tiemblan, tiene dos dientes largos y grandes y cuando chocan uno contra el otro todo se estremece y yo me agarro de una piedra mientras la sigo mirando, cuando te besa te deja sin aliento porque tiene un poco de la bruja de Blancanieves mezclado con todas esas reinas que son de las que realmente yo me enamoraba cuando era niño, sobretodo la reina de las nieves que yo miraba una y otra vez en la historia contada en rollitos en el proyector, todas eran nórdicas mujeres altas y frías que al final se desmantelaban con su trono volviéndose agua, río o simplemente luz con el último fotograma en el centelleo del proyector vacío. Mientras ella bailaba yo interpretaba una versión lejana de Hunter Thompson tratándome de tomar todo el Jagermeifter y la cerveza en un solo momento. Después se hizo silencio, todo se detuvo en Éboli junto a ella debajo de un sol de neón y exactamente al lado de donde le dispararon a Versace, la sangre y el salitre son la perfecta combinación para el asedio. Te paras en un puente tratas de lanzarte pero comprendes comprendo que no tienes aún el suficiente talento para hacerlo, la sacas de la cabeza y te sacas a ti mismo y todos tus actos anteriores, después comes te bañas y tratas de huirle al sueño, quedarme dormido es morirme. 
Anoche fue diferente, seguí caminando este texto como un mal diario, como una prolongación de actos interminables que un día empezaron cuando me la presentaron en el Vedado, anoche ella lloró un poco cuando hablamos de temas que pensamos eran profundos y me miró tranquila como diciéndose cosas trascendentales a si misma y para mi…. Me acuerdo que nos hacíamos llorar, hermano en aquel juego.... hoy recuerdo a mi hermano siempre digo que es una mezcla entre Luis Miguel y Michael Pitt , mi hermano y yo jugábamos los mismos juegos de escondernos y un día se perdió y yo lloraba mucho pegado a un contén mientras mi madre gritaba asustada por las calles. De pronto mi hermano salió sonriente de casa de un vecino, no había escuchado los gritos. 
Vuelves a mirar medio seria pero a la vez alegre en un close-up imperfecto, a veces me paso de tonto cursi y planeo atarme de tu mano por Brickell mientras un hombre arrastra una nube de gatos y me grita. -Ey amigo la vida es linda y yo soy un viejo y a los viejos nadie los quiere- y yo soy el viejo mirándome a mi mismo atado por momentos de tu mano y de tu boca joven y feliz con la aparente felicidad efímera de estos días de finales de era.
Ella parece alta aunque no es tanto así realmente, sus ID antiguos la hacen parecer como diferentes mujeres en otras circunstancias, le gusta Park Chan wook, no come carne, tiene los dientes largos (ya lo dije), parece británica nórdica y no se peina, es bonita pero cuando se pone triste me desbarata, trato de agarrarla por pedazos y decirle cosas que siguen repitiendo mi torpeza, se me riega entre las manos su agua su sangre y su sal que sale sin dolor de su costado.

Saltó del carro a caballito y subió las escaleras muy segura como un dibujo animado soviético. como algo que pertenece a otra cosa, a la parte misteriosa de un personal sueño, se disolvió por la esquina del plano mientras se hacía parte de la indolente escenografía de la noche.

martes, 24 de julio de 2012

PROFUNDO ACENTO.



 Magdiel Aspillaga.

El domingo pasado fui a ver el “Dark Knight rises” de Christopher  Nolan, me senté en el centro de la sala con el temor normal de que pudiera repetirse algo parecido a la tragedia de hace unos días en Aurora, eso sumado a una pareja que se sentó delante con un niño de brazos llorando era suficiente para estar seguro que no regresaría a ver cine en sala nunca más…   

pero todo cambio cuando comenzó la  película.

Este es el final de Batman por lo menos esa ha sido la estrategia de mercado alrededor de la película.  Sus actuaciones son únicas y todos brillan en las mejores interpretaciones de sus carreras desde Michael Cane, Anne Hathaway, Gary Oldman, Joseph Gordon-Levitt, Morgan Freeman, Marion Cotillard, Mathew Modine (sacado del baúl de los recuerdos) y por supuesto Christian Bale que siempre está perfecto en sus papeles. Para mí el mejor Tom Hardy,  a mi criterio lo deberían nominar a un Oscar por Bane, el nuevo enemigo de Batman, este forzudo personaje de acento británico cuyo rostro se oculta casi por completo detrás de una máscara que desdibuja aún más su acento y sus maneras. Ya Tom Hardy había traído un personaje que mucho me recuerda a Bane y sobre el que sin duda volvió, el “Bronson” de la cinta de igual título de Nicolas Winding Refn (el realizador de “Drive”) donde interpretaba a un personaje real de la Inglaterra profunda, un presidiario que se opone a todo en un statement anarquista donde la fuerza y la profundidad de su agresividad sin justificación y a la vez con todas intentaba mover el estatismo de un mundo irracional indescifrable para el. Por algún lado yace también la ira inglesa de “La naranja mecánica” traída  de la mano del neoyorkino Kubrick. 


Stanley Kubrick en el rodaje de "La naranja mecánica".

Al final el cine de Nolan, Refn o Kubrick coinciden en una demostración de la demencia visual, teatral, escenificada, montada en un show preparado donde todo lo ficticio es posible en una realidad creada para ser vista. El espectáculo visual como recreación de la propia realidad. En “Bronson” el protagonista narra su historia ante al auditorio de un teatro impersonal y deshumanizado que ríe o llora con su historia, en “La naranja mecánica” sucede algo parecido mientras asistimos a la narración en primera persona de su personaje el cual trata de entender inocentemente el mundo en el que vive y sobre el cual se comporta de la manera para el más coherente. La violencia es la coherencia de estos universos, algo no alejado de este último Batman. Sobre Bane vive la leyenda de su origen y de quién se trata realmente. Bane es la reencarnación del Joker de Heath Ledger de quien tampoco conocemos sus antecedentes solo variadas versiones de su sonrisa labrada a navaja.   Bane sobresale del mundo real para poblar el comic porque ya el cine no parte de un comic el cine parte de la realidad y se presenta como un comic, la cinta no es fiel al mundo del comic solo trata de pararse como una mueca falsa sobre lo que el comic significa tanto de leyenda y mito sobre los personajes, ya sean Batman el Joker o Bane. No hay fronteras entre la ficción y la realidad,  el también inglés Nolan es consecuente como artista con este concepto, no somos realidad, somos un espectáculo primero expuesto, filmado, televisado y después solo después algo humano.





































Tom Hardy en "Bronson" (arriba) y "Bane" en "Dark knight rises".

Christopher Nolan plantea una película anarquista,  una película que afecta, y que se cumple ese ejemplo de que el cine puede golpear y que el “poder” puede tener razón cuando limita la edad de los espectadores, sentí  que yo no estaba preparado para esa película “Dark night rises” muestra la violencia como nunca antes la había visto en cine, es la violencia del cine, es como el cine muestra la violencia, "esta es la verdadera violencia del cine",  como otro filme que también la explora a través de la aparente pasividad terrible del tiempo, el “Elephant “ de Gus Van Sant (Colorado como escenario de dos dementes tragedias Columbine y Aurora).

Al terminar la función, salí caminado entre los desiertos pasillos del mall aún húmedo por la fuerte lluvia que había caído horas atrás. No sabía que hacer desconcertado pensé en el talento que me falta y que le faltaba a medio mundo,  un cineasta me dijo un día que los Batman de Nolan eran películas de juguete y recordé que las experiencias más sublimes de mi vida era cuando jugaba y fabulaba de niño, las experiencias donde no existía diferencia entre pantalla y realidad. Y aunque el guión de este Batman no parezca perfecto, las claves sueltas o aparentemente sueltas que tiene caben dentro de un suceso cultural que a la vez es social,  antropomórfico y vivo, demasiado profundo o agresivamente sonoro en británico.

jueves, 12 de julio de 2012

METAMORMOFIS EN CARNE. LA PRIMERA SECUENCIA.




 Magdiel Aspillaga

Según los mayas este es el año del final, otros optimistas aseguran que se trata del año del cambio, un cambio de era, un cambio en la manera de apreciar, algo está cambiando,  estamos cambiando nuestra manera de percibir y sentir el mundo. Para aquellos que continúan en otras eras sus vidas son aún muy jóvenes y el percibir  y ser percibido sigue siendo una de las prioridades más lejanas.  Afuera de la cripta del terror (como el título de aquella película de los ochenta) sigue el tiempo corriendo sin saber si estos son sus últimos minutos.  
Siento que están sucediendo eventos en lugar de filmes. Así  sucedió cuando Harmony  Korine se lanzó con una doméstica y ya olvidada Hi-8 para rodar su “Trash humpers” documento iconoclasta poético cinematográfico, o el iraní Jafar Panahi movido tanto por la necesidad de expresión como por la prohibición de rodar en una nube de años por el extremista gobierno de Irán y sobretodo siendo consecuente como artista rodó su “This is not a film” con la ayuda de su Iphone, acción que ya había realizado tiempo atrás el genio coreano Park Chank Wook con su “Paranmajang”. Las nuevas tecnologías permiten no solo una facilidad en la concepción y realización de los trabajos sino en la apreciación y síntesis de lenguaje que las mismas aportan y que el creador usa en su propio beneficio.  En medio de estas absorciones de estilos géneros, técnicas y el desenfado que algunos aldeanos deberían imitar, llegan los ecos raros de realizaciones aisladas que mucho me llaman la atención.

Jafar Panahi rodando “This is not a film”

Park Chank Wook rodando  su “Paranmajang”.

Hace un años tropecé con “The human centipede” (First sequence) (2009) una cinta holandesa del realizador Tom Six, básicamente un filme de horror donde un sádico cirujano que odia a la humanidad decide llevar a la práctica su más “glorioso” experimento, la creación de un ciempiés humano. Este cirujano pretende unir (y lo hace) a tres personas a través de sus sistemas digestivos  atados de la boca al ano cuya forma como es lógico nos hace recordar un ciempiés. La película fue bien exitosa y se logró insertar en el mercado norteamericano, de hecho estoy seguro la encontré en algún sitio de rentas de videos de dudosa procedencia. Así, el siniestro exmédico devenido ahora en creador, atrapa tres personas para llevar a cabo su tarea, un japonés y dos bellas turistas norteamericanas. De más está mencionar todo el camino de tortura, sangre y sadismo que viven las víctimas. En medio de todo el horror yace la fascinación por ver el resultado de dicho experimento, no dejo de reconocer que una idea un tanto enferma pero a pesar de nadar en terreno trillado y donde no queda mucho por hacer en el género, “The human centipede 1” sale muy bien parada. El aislamiento de la historia que sucede en un remoto lugar de Europa, los destinos cruzados de los personajes y la aberrante idea hacen que la película opere como un revelador documento del “cambio”, la náusea del cambio, la fascinación por el cambio, la perversión (en sentido literal de la palabra) de invertir y subvertir valores hacen que la película sea una verdadera explosión perturbadora. No es solo el horror contado como se narra en un filme “….dos bellas jóvenes se pierden una noche de lluvia, descubren una misteriosa mansión donde son victimas de un desviado experimento…”  es también una película sobre “lo que usted puede ser capaz de hacer” por primera vez en la vida pueden cambiar las cosas, sea con el fin del mundo  o con la idea de que ya no somos las víctimas manipuladas en un filme.




















“The human centipede” (First sequence) (2009)

A PROPÓSITO DEL CAMBIO EL FIN DEL MUNDO EL 2012 LA NÁUSEA Y LOS VALORES INVERTIDOS NO HABÍA VISTO “MELANCHOLIA” DE LARS VON TRIER BIEN PUDIERA HABLAR DE ELLA EN ESTE POST PERO CREO LO DEJO PARA OTRO. PUEDE SER JUNTO CON “DOGVILLE” LA CINTA QUE MENOS ME ENTUSIASMA DE VON TRIER PERO AL IGUAL QUE CON “LOS IDIOTAS” LA QUE MÁS ME INCOMODÓ CONFORTABLEMENTE.  AQUÍ TAMBIÉN SE SIENTE EL ECO DEL CAMBIO. NO BASTA CON RODAR EN IPHONES, SLR O VIDEOS CASEROS PARA ANUNCIAR EN ECO QUE LAS COSAS VAN A CAMBIAR, SE DESEA EL FIN DEL MUNDO, SE IDEAN FILMES SOBRE CATÁSTROFES Y POSIBLES FINALES. EL FINAL NO ES MÁS QUE EL INICIO, EL INICIO ES EL FIN Y COMO DIJO OTRO GRAN POETA FÍLMICO, ES EL FIN PERO NO ES EL FIN.

Y de la película que me disponía a comentar no era la primera sino la segunda se trata de “The human centipede 2 (Full sequence) (2010) también escrita y dirigida por Tom Six. Un desequilibrado security de un parqueo termina de ver “The human centipede 1” la primera secuencia (first sequence) se trata también de la primera secuencia del filme, cierran los créditos en THE END y la cámara sale de  la vieja laptop de este nuevo personaje fan numero uno de la cinta anterior y que hará todo a lo largo de la película por llevar a la realidad lo que acaba de ver en cine. Llevar a la realidad en esta secuela lo que el protagonista vio en la anterior hizo que “The human centipede” (FULL SEQUENCE)  fuera censurada en Inglaterra y que sufriera más de 30 cortes obligatorios para poder lograr un proceso de distribución.

Personaje protagónico en “The human centipede 2 (Full sequence) (2010)

En toda la película casi no se habla, no hay diálogos, estamos  ante un filme que no es solamente mudo “por gusto”,  aquí el silencio tiene una fuerza expresiva perturbadora, también en blanco y negro, y para mí profundamente expresionista y que lo digo con referencia directa a la escuela fílmica alemana.  Y al igual que en aquellos tempranos años anteriores al nazismo donde los maestros alemanes visionaron la oscuridad que sobrevenía el mundo, Six con un acento profético parece indagar en este tipo de sentimientos. Su personaje central es un hombre gordo, feo, pobre, retrasado mental, que vive en un diminuto apartamento que comparte con su severa y senil madre que todo el tiempo lo regaña y que en más de una ocasión ha entrado a su habitación mientras el duerme para apuñalear la cama vacía en un fallido intento de asesinato a su propio hijo. Fue abusado sexualmente cuando niño, se masturba mirando las secuencias de “The human centipede 1” sobretodo las escenas que contienen desnudos, su masturbación consiste en envolverse su pene en un papel de lija y lograr un orgasmo doloroso, en fin que con todo este perfil lo mínimo que sale de un personaje así es un criminal sicótico y fan de una película de culto. Comienza con ligeros asesinatos que lo llevan a asesinar a todo personal que se le pare delante extras o figurantes del filme incluidos, llama a Ashlynn Yennie la  actriz principal de la cinta anterior haciéndose pasar por una gente de Tarantino que la desea para un casting,  esta aparece y el la secuestra (esta vez de verdad). El plan del protagonista es hacer su propio hombre ciempiés esta vez con las doce personas que ha ido coleccionando durante todo el metraje. Su principal mascota es un ciempiés al que ve como una bella y pura creación de la naturaleza.
Las doce personas van a comer por el mismo tubo digestivo lo que otro ya comió y digirió, aquí esta la metáfora del autoremake, autocopia, autocanibalismo, mimesis, no es gratuito que el autor interprete la voz en off del padre que violó al asesino en su infancia y que viene en sonoros recuerdos. Six propone para degustar el plato que antes ya fue digerido su propia película, y su idea poética no solo abarca de manera culta el cine de horror, el subgénero, la historia del cine o de la obsesión humana por la violencia y la deformación del cuerpo, “El hombre ciempiés” trata del cambio, la idea de que el cambio puebla una parte mental  permanente y llevarlo a cabo nos convierte en parias, el villano  trata de llevar a la realidad una película, más que materializarla la quiere superar. Me atrevería a decir que la película transgrede las fronteras del lenguaje fílmico/ video arte/ intervención/ performance…

HACE UNOS DÍAS TAMBIEN VI EN HBO “MARINA ABRAMOVIC: THE ARTIST IS PRESENT”  DOCUMENTAL SOBRE LA VIDA DE LA ARTISTA YUGOSLAVA A PARTIR DE UNA RETROSPECTIVA DE LA MISMA EN EL MOMA NY. EL CUERPO, EL SUFRIMIENTO, LA FLAGELACIÓN Y EL CAMBIO.

Al final solo queda pensar en una sencilla cinta de horror, el horror no tiene que ver ya con la muerte y el final, sino con el cambio, no estamos quizás preparados para el cambio, el horror a terminar convertidos en ciempiés atados de la boca al ano de otro semejante, reptando por el suelo en un blanco y negro fotograma, afirmación de que el universo puede acabar tal y como lo conocemos pero no nuestro cuerpo que permanece en brutal metamorfosis (y ahora pienso en Cronemberg) nuestro cuerpo es el único templo repetido una y otra vez por la cultura occidental.


lunes, 9 de julio de 2012

MARGIN CALL.



Magdiel Aspillaga

Hace algunas semanas que por varias razones me di de baja de mi subscripción de Blockbuster, lo curioso es que me siguen llegando las acostumbradas dos películas aparentemente de una lista que no es la mía pero que resulta me está gustando bastante. La última que acabo de ver es una película que no conocía. Se trata de “Margin call” del 2011 dirigida por J. C. Chandor con las actuaciones de Kevin Spacey, Jeremy Irons, Demi Moore, Paul Bettany y Stanley Tucci, además de  Zachary Quinto quien también  la produce . Inspirada en los sucesos reales ocurridos a la firma Lehman Brothers, el filme muestra como en medio del despido masivo en una millonaria compañía se destapa la información sobre el futuro desplome de la misma, suceso que da pie a la trama de la película que transcurre casi íntegramente en el interior del edificio de dicha empresa. Con un tempo particular la cámara va describiendo los fríos interiores por donde se mueven estos “tiburones” ejecutivos que tratan de hacer lo que sea sin importarle el prójimo por tal de salir ilesos. La economía de recursos interpretativos del elenco es tremenda y ver en duelo actoral a Spacey y Irons es algo que se agradece. Los personajes muestran el despiadado mundo del capitalismo corporativo y el proceso de deshumanización que van viviendo en un drama que tiene como telón de fondo la ciudad de Nueva York la cual todo el tiempo se muestra fría y distante a través de gruesos ventanales ahumados y en inteligentes objetivos.
“Margin call” no solo es un excelente drama/suspenso y película actoral, es también un manifiesto que pone sobre la mesa la angustia y cuestionamiento sobre el camino económico en el que avanza el mundo actual.  El espectador se ve envuelto en la trama y el “ambiente” que se va mostrando con la ausencia de música salvo en pocos momentos bien marcados, la dualidad de los personajes y el background que traen cada uno a la oficina como antecedentes determinantes de la situación que están viviendo. Sin más ojala no terminen los envíos de esta misteriosa lista de Blockbuster que de dos en dos siguen llegando a mi buzón, de la cual no soy responsable pero que descubro, agradezco y disfruto grandemente.


martes, 19 de junio de 2012

EL REMAKE, EL CARTEL Y UNA KATANA.


Magdiel Aspillaga

El cine del Japón de los sesenta mostraba la violencia enmarcada en una belleza visual que sería definitivamente su sello característico, el maestro Kurosawa ya había implantado la marca a nivel internacional con sus conocidos filmes pero otros colegas seguían la tradición en personales versiones,  absorbían los westerns de Houston y Ford con sus profundas panorámicas traduciéndolo a los objetivos emplazados en enormes llanuras movidas por el viento donde sucedían épicos duelos y donde el revólver era sustituido por el sable. El cine de “samurais” ,  el de horror  y otros filmes que miraban  los conflictos de la sociedad japonesa de ese momento comenzaron a poblar las marquesinas no solo de Asia sino también de occidente. Cineastas como Nagisa Oshima, Kaneto Shindo, Susumu Hani, Shohei Imamura o Hiroshi Teshigara empezaban a ser ampliamente conocidos en el mundo entero.
En el año 1962 el japonés  Masaki Kobayashi realiza "Hara-kiri" una brillante cinta sobre el conocido ritual de honor samurai. Sus descarnados personajes  se debaten entre conflictos morales y humanos sobre la condición de honor y sangre que los define. La cinta de Kobayashi resulta una de las  mas significativas de ese momento.
Pasarían muchos años hasta los noventa en que todo cambiaría, los rostros ajados de los samurais pertenecían ahora a los integrantes de una yakuza, las panorámicas rurales se transformaban en tranquilos planos sobre Tokyo y su hirviente hormigueo de personas y edificios, la sangre derramada con katanas y certeros golpes era la misma vertida en ríos de tortura, extorsión, asesinatos y disparos con armas tradicionales, típicas o semiautomáticas, los fantasmas del cine de horror antes inspirados en la mitología local regresaban como bestias terribles salidas de la tragedia urbana, de la vida cotidiana, del video juego o del manga. Japón era mostrado de la mano de Takeshi Kitano, Mamoru Oshii, Hideo Nakata y mi preferido, Takashi Miike nacido en 1960 y con 88 películas como director.


El cine de Miike es expresivo y violento, la violencia de Miike expresa ideas, las ideas de sus personajes desembocan en violencia, la violencia habita su obra en un camino que va de la sangre al silencio, de la tranquilidad a lo más perturbador. Sus Cintas “Ichi the killer” y “Audition” son mis preferidas, además de su cuento “The box” incluido en el largometraje de tres cuentos “Three extremes” acompañado del hongkonés Fruit Chang y el genio coreano Park Chan Wook. Con su filme “Izo” Miike empieza un camino de regreso al cine del samurai solitario que tanto apareció en la cinematografía de sus antecedentes. Su gángster urbano sigue su camino  nuevamente entre la belleza de la campiña japonesa, la sed de venganza y el honor. Sigue con su pieza “13 asesinos” un remake de la película “Jusan-nin no Shikoku” (1963) de Daisuke Tengan y en el 2011 vuelve con otro remake esta vez  el  “Hara-kiri: Death of a samurai”,  sobre el de Kobayashi.
En los años sesenta por esas cosas de la vida y de la historia, llega a Cuba la primera “Hara-kiri” la cual se exhibió en los cines locales. En el año 64 el diseñador  Antonio Fernández Reboiro realiza el excelente cártel de la cinta de Kobayashi.  Fernandez Reboiro se incluye dentro de la escuela del cartel cubano de los 60 y 70 significativos por su originalidad, desenfado y talento.  En la actualidad The Criterion collection tomó el cartel de  Reboiro para el lanzamiento de la versión “Criterion” de la película, este cartel es uno de los más mencionados cuando se habla del diseño y el cartel cubano. Fue premiado y reconocido internacionalmente. Inspirado en la  bandera japonesa del sol rojo sobre el fondo blanco, el cartel muestra gruesos trazos rojos que surcan el  blanco y solo la palabra suicida, el intento de salvar el honor quizás ya perdido se deja ver acusador e hiriente sobre el título. “Hara-kiri”,  además de una película representa el estado de animo de un momento, y quizás de tres momentos diferentes: el Japón de los sesenta, el de los noventa y la Cuba del 64 sin sables, historia medieval ni valerosos duelos.











SECUENCIA DE HARA-KIRI (1962)



TRAILER DE HARA-KIRI: DEATH OF SAMURAI (2011)





viernes, 18 de mayo de 2012

EL PASO SUSPENDIDO DE LA CIGUEÑA.


Magdiel Aspillaga

 El hombre se hizo eterno cuando se paró con valor frente a la locomotora de la pantalla sin saber si sería aplastado por esta, y aunque dudó por un momento y miró al cielo en llanto  –Dios mío porque me has abandonado- comprendió que aquel era el día de su nacimiento. Primero una niña y un niño hermanos miran como arrastran por la nieve a un sangrante caballo y el niño llora y la hermana le dice que tiene que ser fuerte, al final de este viaje comprenderán que la vida es bella pero profundamente dura, un soldado seguirá fumando en la frontera mientras el año termina, las luces del otro lado y de su propia tierra indican las fiestas, la vendimia y el sexo, el entendimiento del mundo en la cintura de una mujer, un anciano intenta suicidarse pero antes decide comer cerezas, se sube a un árbol y comienza a comerlas, las disfruta sabiendo que será la última vez, siente el sabor  y recuerda cuando era niño, decide entonces compartir este deleite con su esposa, coge varias, las lleva entre sus manos violando la noche, llega, su esposa duerme, el las deja sobre la mesa y se acuesta junto a ella tratando de no despertarla y amándola, permaneciendo.  El cine surgió inocentemente como las grandes cosas de este mundo desde la sencillez de la vida, un hombre que se riega por accidente con una manguera en su jardín, unos obreros que salen nuevamente de su fábrica,  un matrimonio de se besa y ríe en un inicial y  primer plano.  Desde la profundidad de un cine viene un señor largo y una mujer muy blanca, sus sombras están dibujadas en las paredes y tienen vida propia y  se sientan a mi lado ensangrentados y me dicen que ellos también han dejado todo atrás, una madre deambula entre los maderos en las afueras de Moscu, busca desesperadamente mi nombre escrito a puñaladas sobre los maderos que han llegado desde la lejana Siberia, junto a ella hay otras madres, muchas madres, algunas encuentran nombres diversos llevan la fecha grabada (constancia de que aún estaban con vida en ese momento),  algunas no encuentran nada, se abrazan al mismo tronco vacío y caen de rodilla. Una mujer se desaparece en una isla, desde una avioneta se hacen señales de amor, orgías en desiertos, silencios prolongados, inquietud de vértigos y pasos contados. Detrás de cada imagen yace la verdad sobre nuestras vidas, vivimos infinitamente en celuloide. Cuando una mujer abre una ventana en una película, abre el mundo, abre una cabeza, abre un ojo, abre su sexo, sus senos, tira una copa de vino al cielo cubriendo todo de rojo para después  en un dolly -in convertirse en el azul no preciso de un antiguo dibujo animado,  un hombre sueña con una mujer y después de ella salen hijos que serán ancianos, todo cambia y al final, seguimos como en un melodrama ondeando nuestra mano sobre el viaje. Todo nació cuando se hizo la luz, antes fue el verbo, el ojo, un recuerdo por encima del profundo mar ante el cual oramos.

jueves, 19 de abril de 2012

ENDLESS RIVER.




Magdiel Aspillaga

Puede que el día comience más dinámico que de costumbre, saltar como en una película de Kevin Smith convencido de que todo es una representación de algo que alguien nos puso a representar.  Hoy es otra de esas mañanas en que recuerdo que no tengo bandera nombre cuerpo equilibrio personales y de mi propiedad, solo un lago de una orilla y  a veces alguien que está muy lejos al otro lado y que no logro ver bien, de mi cabeza para adentro hay una amplia pantalla con mucha gente que ríe y canta y campos enormes cruzados por caminos ideas de nacer aquí dejar de nacer allá y sobresalir presentemente, hoy no es tiempo de cigüeñas ni de saltos despedidas eternas y amargas, manos que se desligan en un tren que puede marchar hacia ningún lugar comprendiendo mi dulzura corazona de días y de perdidas de entendernos sobre la jodida faz de este planeta y al final tratar de seguir caminando sobre lo que queda nombrado y descubierto del mismo, allá donde las selvas son más salobres y las estrellas inconclusas  padeciendo de inercia y torpes penas mi día signo se adelanta por lo tanto lo abrazo y después salto  nuevamente. Correr, sin aire porque así nos vamos a ir por la puerta natural o mineral  vegetal o perpetua, correr y dejar atrás todo lo que te dijeron era, de las gradas aplauden, de las esquinas te añoran y de otras zonas te detestan, sin embargo cuando con tu falta de oxigeno y cansancio divises esa línea verde que existe en los finales lloraras como aquella primera vez de la nalgada comprenderás que todo ha sido un juego diabólicamente bello y en serio, cuando rompas con tu pecho la meta y tu cuarto se inunde no olvides atarte a la cama para salir por el techo a  donde sea, el nivel del agua sube en lo que el tiempo camina. La Tierra esta llena de parques con personas que miraron atrás y se convirtieron en estatuas para siempre recordadas a veces con ofrendas florales. Puede que el día comience dinámico como el final de una película de Kevin Smith,  una parte de algo que sigue,  eterno e infinito como un río.

martes, 31 de enero de 2012

VUELO INCONCLUSO PARA UN OBITUARIO TARDÍO.


Magdiel Aspillaga.

Me acabo de enterar que Theo Angelopoulos ha muerto, sucedió hace seis días atrás, por qué tan tarde la noticia, y entonces trato de repasar todas mis acciones a lo largo de la semana, el tiempo volvió a hacer de las suyas, esta vez con alguien que lo miró de frente en alguna ocasión y el tiempo también lo encaró y se encararon y ambos tuvieron que dispararse de pecho a pecho y hombro a hombro para después caer unidos infinitamente.
Dicen los diarios que estaba cruzando un túnel medio oscuro prohibido para los peatones y que una motocicleta lo atrapó a toda velocidad provocándole una hemorragia interna que más tarde le produciría la muerte. El conductor, un policía que viajaba tránquilo, no imaginó lo que le iba a suceder justo en el momento en que decidió internarse en el oscuro túnel, internarse en un túnel para encontrarse al cineasta cruzando a media luz, el choque…..el encuentro final del que tanto habló el propio Angelopoulos en sus películas, el tiempo, lo instantáneo de la inmovilidad y la muerte, el final y el volver a nacer, principio y fin de todo lo hablado y todo lo repetido, Angelopoulos moría a la misma vez que el mundo seguía olvidando y como dijera alguien que también admiro …puedo perdonar todo menos el olvido, olvido tu olvido y rememoro tu presencia….

La primera película de Angelopoulos que vi fue “La mirada de Ulises” y fueron muchas las claves no solo para entender el cine que en aquellos años comenzaba a estudiar, el cine y yo empezamos a vernos en aquella sala con “La mirada de Ulises” que casualmente trata de un cineasta que regresa a su tierra siguiéndole los pasos a la primera película rodada en Grecia, a su vez es una revisión de la historia de los Balcanes a través de este viaje , la Odisea, el eterno regreso, Ulises y el afán de volver a esa tierra a la que pertenece, (me es un tanto raro esta muerte de este lado) nuevamente el cruento mirar a la distancia de tu origen y saber sin pensarlo dos veces que solo perteneces a la región más cercana posible del cordón umbilical, a la esencia imantada del feto y el origen. Mi preferida “Paisaje en la niebla” el viaje otra vez como símil de la vida a través de una niña y su pequeño hermanito, una especie de cuento infantil para dormir, demasiado descarnado, directo y a la vez poético como toda su obra.

Realmente tengo ganas de decir algo, algo que suena a pésame y a la misma vez no, a nota final o obituario, de esos grises que aparecen en la parte olvidada de los periódicos, ayer vi “The rum diary” y me acuerdo de Hunter Thompson y me dan ganas de tomarme un barril entero de whisky y caer, soplar sobre la nieve inexistente de mi barrio o sentarme a mirar el horizonte tranquilo, el horizonte que es una pantalla, la pantalla que es una película, una película que es la vida, la vida que es triste y alegre, la alegría y la tristeza que nos llevan a un universo onírico e impoluto, donde las aguas son más salobres, donde esperamos por la eternidad durmiendo como si estuviéramos despertando.

viernes, 20 de enero de 2012

CAMBIO DE LUZ.


Magdiel Aspillaga.

Sin dudas “Biutiful” es una de la películas que más me ha golpeado últimamente, demasiado diría yo. Todo sucede al unísono, yo escribo, pasa un avión, recuerdo “Pedro Páramo” de Rulfo, las calles me parecen coloridas y a veces frecuentemente llueve y ahora frío, mucho frío, callado y celoso invierno que se funde con esa tarde que lleva el color sublime y respetuoso de la nostalgia o de algo que denominaron nostalgia y que no se explica sino como un respeto breve hacia los que no están, hacia los que estuvieron, de los que están sin estar entre esas dos fronteras exactas que conforman la noche y el día. En algún momento escribí algo que reproducía un fragmento de “Amarcord” de Fellini. Un anciano borracho se pierde entre la profunda niebla de su pueblo sin lograr encontrar la entrada a su casa en el regreso. Está turbado y teme lo peor, estar muerto y no haberlo notado todavía. A lo lejos se acerca un coche conducido por un misterioso personaje (un carruaje que es como el de “Nosferatu” de Morneau o el del “Drácula” de Copolla, de donde parece que el cochero va a estirar una mano grande llena de sombras y levantar al menudo anciano por el aire). El enigmático cochero se acerca a el anciano que está expectante ya sin borrachera alguna, el cochero le pregunta el que hace allí a esas horas de la madrugada y el anciano le cuenta con miedo que no encuentra la entrada a su casa, el cochero amablemente le indica entre la niebla con su mano (que no era larga) que la misma se encuentra a sus espaldas. Genialidad de Fellini y bella metáfora-símil-construcción o interpretación de un mundo que no por real deja de ser mágico. “Biutiful” muestra a un hombre que busca la vida en el momento en que la está perdiendo, quizás la película más mexicana de Iñarritu, la más “Pedro Páramo” de todas, ver a tu padre joven junto a ti anciano, recordar una emisora fantasma que solo transmitía el sonido de las olas del mar, no precisar quienes somos los vivos y quienes los que han muerto. Caminar y preguntar por alguien que ha pasado junto a tu baño, en la callada madrugada en que todo se volvió a detener.

miércoles, 4 de enero de 2012

PARK CHAN-WOOK. “UN GENIO SUELTO”.


Magdiel Aspillaga.

No recuerdo exactamente cuando fue que vi por primera vez el trabajo del cineasta de Corea del Sur, Park Chan-Wook. Su nombre me llegaba a través de catálogos, algunas reviews y la novedosa semblanza de que el cine de Corea del Sur se estaba convirtiendo en uno de los mejores del mundo. Comenzaba a descubrir el cine asiático y a fascinarme cada vez más con él: los chinos Zhan Yimou y Chen Keige, el cine japonés de horror y su maestro contemporáneo Takashi Miike, el hongkones Wong Kar Wai, los hermanos Pham y otros muchos. Primero de Corea del Sur conocí “Tale of two sisters” de Jee-Woon Kim y después las películas de Kim Ki-Duk, solo me faltaba el protagonista de este texto.
No fue hasta algunos años mas tarde que compré su más famosa película: “Old boy”, la primera cinta de su famosa “Trilogía de la venganza”. En lo particular me fascinan demasiado algunas trilogías y otras que yo mismo suelo agrupar como: La trilogía de la vida de Pasolini, “Azul”, “Blanco” y “Rojo” de Kieślowski; “La aventura”, “El eclipse” y “La noche” de Antonioni; “Elephant”, “Last days” y “Gerry” de Gus Van Sant; “Stalker”, “Nostalgia” y “Sacrificio” de Tarkovski.
La Trilogía de la venganza de Park Chan-Wook se constituye de las cintas: “Old boy”, “Lady vengeance” y “Sympathy for vengeance” (mi preferida). Como indica su nombre la venganza es el tema central de estos filmes donde el cineasta transita por el amor, la culpa, la redención, el cuestionamiento de la relaciones humanas. El cine de Park Chan-Wook es genialmente “extremo”, extremo en violencia, en pasión, en entrega y lucha individual de sus personajes que por lo general están atormentados por conflictos que surgen de sus ideas morales, la moral y los preceptos del ser humano contemporáneo. Son filmes sensuales, sangrientos. La venganza en esta trilogía no abarca la sencillez argumental a lo Charles Bronson de un protagónico que trata de vengar el daño causado por el mal, la venganza ahora viene de la propia venganza, viene de la redención que se convierte en otra a su vez como serpiente nefasta que se muerde la cola.
Graduado del departamento de Filosofía de la Universidad de Sogang, decidió saltar a la realización cinematográfica (según cuenta el cineasta) después de ver “Vértigo”, por lo que no es raro que su cine esté marcado por un fino humor con fuertes influencias de Hitchcock y del también incomodo Polanski. Park Chank Wook absorbió a los maestros genialmente convirtiendo su cine en una obra llena de referencias y citas y a su vez totalmente original, posmoderna, contemporáneo, arte sin tabúes, sus filmes son piezas que se convierten en clásicos instantáneamente. Su “Thirst ”, a mí gusto es la mejor película de vampiros que se haya realizado jamás. Se unen en ella lo mismo el “Drácula” de Copolla, el “Nosferatus” de Morneau, “El Baile de los vampiros” de Polanski que las cintas de John Carpenter.
Este texto surgió cuando vi una de sus primeras cintas “Joint security area”. La película cuenta la historia de dos grupos de soldados de ambas coreas en la zona fronteriza que divide el norte del sur y como contrarios a lo establecido ambos grupos hacen amistad en lo que realizan peligrosos encuentros que terminan en una sangrienta tragedia. Es interesante el contraste entre el norte y el sur a todos los niveles pero si se quiere valorar la libertad política y avance de pensamiento de un país sola hay que mirar su cine, mirando el casi inexistente cine de Corea del Norte y el excelente de la Corea del sur podemos ejemplificar esta idea. “Joint security area”, no es exactamente una película política ni sobre el conflicto de las dos naciones o de una nación separada por las ideologías políticas, pienso es un filme sobre la amistad, la tolerancia y lo absurdo por momentos del odio como aberración del ser humano, una película bella, de una belleza descarnada, de un lirismo agresivo y genial como el de su creador.
No explico las razones por las que considero genial a Park Chan Wook solo mi criterio personal y mi gusto, pero reitero la recomendación de ver su cine por lo sublime y enigmático del mismo, un creador real y coherente de una país que por momentos se me hace lejano y otros demasiado presente cercano, sensitivamente próximo.

La cinta “Three extremes” es un largometraje compuesto de tres cuentos, el primero del hongkones Fruit Chang, el segundo de Park Chan-Wook y el tercero de Takashi Miike. Excelente festín de violencia, drama, humor y cine del mejor.

lunes, 26 de septiembre de 2011

REPORTAJE AL PIE DE UN TEXTO BORRADO.


Magdiel Aspillaga

Salto de la noche a las calles de alguna parte olvidada de esta ciudad que parece olvidada también y me encuentro un anciano tirado sobre un portal es idéntico a Bukowski, para mi que es Bukowski, me mira y levanta los brazos al aire desde su silla de ruedas y me grita – ¡palante mijo palante que la vida es linda!- y yo sigo de largo después de agradecerle y entro al tiempo que parece pasar obscenamente rápido mas obsceno que la guerra y los ejércitos, más rápido e imperceptible que el amor. Me corto la mano, me centro en mi día e indiscutiblemente comulgo con tu ausencia que es una ausencia portátil que la llevo a todos lados y la paro y me siento sobre ella y preparo delicados tragos anunciándome en ella con ella y nuevamente sobre ella. Me apago un cigarro en el paladar, trato de abrirme las muelas a ver si me queda algo de sensibilidad adentro –el route canal está perfecto- me dice mi dentista- no hay nervios no tienes porque sentir nada- y tiene razón no siento nada, posteo grises entrevistas a cineastas que me gustaron en otros tiempos, pero hoy a estas horas no llego a tiempo a donde iba. En la madrugada los establecimientos dicen OPEN en neones ridículos como para comenzar el día con engaño. Bukoswki no está, no estuvo, ese anciano no es Bukowski tu y yo lo sabemos no lo es, aunque tratemos de imaginar que somos un poco mas que el diminuto grano que significa la tierra en la ultima foto de la NASA. Del texto original solo me llegan pedazos inconexos, meteoritos dialecticos de otros pedazos de pensamientos que corrieron con el delirio de pensarte y mencionarte a toda hora y de chequear que esto realmente me esta pasando a mi y no a un personaje de mi próximo proyecto. Lo único permanente es mi sombra que te trae de vuelta en la profunda noche, allí donde las cacerolas son princesas. Siempre piensas que estas volando y que sobrevuelas como yo ahora todo este hábitat posible en derredor, como una foto vieja sacada de una revista ochentosa de la utópica Cuba de los 80, allí donde las aguas son mas salobres. Ahora vuelvo a pasar por la misma esquina, Bukowski no está, el solo piensa en la lluvia que anacrónicamente cae sobre nosotros tu no le temes a la lluvia, avanzas dispuesta porque eres madre y además una falsa trigueña y una mala rubia, sigo detenido en medio de una celda mientras otro hombre en la noche semejante abraza a una mujer y le dice su nombre con la suprema dulzura de la historia, una niña a mi regreso me saluda y yo vuelvo a vivir porque sí y porque la muerte no existe sino en las películas y las películas son para desafiar a la muerte y atraparla y dejarla encerrada mientras ella da alaridos feos. Empezó el otoño y a mi no parece importarme salvo por la ligera diferencia de haberte conocido y de tratar de divisar tu tamaño en la distancia donde te ubicas para que no calculen tu estatura real y hacer dietas que no son y convenios con tu eterno cigarro, por eso vuelas porque yo quiero y a veces soy Dios cuando el me deja su sombrero y su vara mágica y yo Mickey hago escobas inundaciones y escobas que llevan cubos con agua y todo se inunda para que nade Bukowski el anciano que se parece a Bukowski y la niña que me saluda, a toda velocidad por encima por debajo recupera tu sueño convénceme de que vale hacer un reportaje dictado a memoria por la memoria por otro tipo que lo escribió en momentos diferentes a la misma mujer que eres tu que eras otra, vaticinando los pedazos que voy a armar de mi mismo cuando el satélite que amenaza caiga sobre mi, sobre mi bus de la mañana sobre mis caminatas por entrecalles innombrables de lo que fueron ríos ocultos entre las malezas de un posible nocturno que arremete triste y duro. No pretendo llegar de la calle y que estés desnuda mirando lo que queda de tu cocina o como la música brasilera va a salir huyendo por la ventana y que llorosa te aprietes a mi y suceda un plano general en grúa y nos quedemos pequeños en la pantalla, un hombre vestido con algo de pena y una mujer desnuda que solloza. Solo quiero sentarme en la hierba de algún parque publico y mirarte muy arriba hecha papalote o chiringa o lo que sea que se empine con la idea triste y maldita en el fondo de que se vaya a bolina, de que te eleves por encima del humo y mas ligera que un comino hacia algo que puede ser mi pensamiento mi película mi secuencia, mi noche mi caza mi asedio mi obsesión o lo que quieras lo que me destines lo que nombres. Créeme, este texto iba a ser sobre las trilogías, sobre Park Chan Wook en esencia sobre el daño irreversible que me ha hecho el cine, pero no logre concretar una idea objetiva solo alucinaciones de mi mismo hecho otras personas en el pasado como si hubiera vivido muchas vidas, perdóname, perdona mi insistente manera de mirarte. Trato de armar libreros como para colgar la historia del cine y la literatura frente a mi, contar los segundos y acostarme temprano con el tonto pretexto de que tengo que levantarme al otro día, un intento de recuperar el apetito y de decirte que te extraño, en días como estos que pasan arbitrariamente sobre uno sin avisar no queda de otra que respirar frente al espejo y comprobar si existo, verme en tu imagen que se hizo a mi semejanza el séptimo día cuando yo quería descansar y cuando me dejaron y cuando todo era verde y cuando mire al sol y este se detuvo en Eboli y sobre el cenit. Las nubes y las aves te miran como un bicho raro y sin embargo se contagian de tu risa, de tu vientre nacen ideas personas y gente que se engancha, hasta perder el signo y la idea, la ruta fija convertida ahora en utopía rumbo a una América distante imprecisa que aun no tiene nombre mientras de los techos huyen los ratones que cruzan el tendido eléctrico de tu casa.
Powered By Blogger