lunes, 11 de abril de 2011

QUERERNOS MAS ALLA DE LOS POLOS.


Magdiel Aspillaga

De que se trata todo esto sino de pensar y volver sobre nuestra propia e intensa figura y padecer, unos por los otros y nuevamente tratar de mirarnos, solamente mirarnos, ponernos en el lugar del uno y del otro y comprender que la bipolaridad es un don. La película existe, es real, la idea es actuar en silencio y sosegadamente (quizás sea una película muda) son los últimos minutos de la juventud, los últimos minutos del valor, los últimos minutos del pensamiento, los últimos minutos de la memoria, los últimos minutos del amor, los últimos minutos del silencio, los últimos minutos de la historia, los últimos minutos del miedo, los últimos minutos de la eternidad, los últimos minutos de una película que se va a negro mientras suavemente y por debajo, ascienden al cielo los créditos. Tal parece que todos pensamos lo mismo al mismo tiempo y que a veces la película no “cuadra” hay evidentes errores dramaturgicos, cosas que no deben ser, cosas injustas y no tan sanas y otras malsanas que son sublimes y otras muy simples y breves, tan breves que uno no sabe si realmente sucedieron o son parte de un ensueño de algo que va a suceder, como una premonición o algo parecido. Como en un filme de Medem yo era niño e iba en el asiento trasero de un carro y de pronto el carro dio un frenazo y yo me fui para adelante y cuando volví atrás ya era un hombre y seguía pensando en que los polos son los últimos lugares de la tierra, “de allí para allá no hay mas pueblo” en los polos se acaba la esperanza, solo queda ese vacío del que hablaban los antiguos marinos antes de que la clase media probara científicamente que la tierra es redonda y que todo vuelve a su lugar de origen y que no vale la pena partir, y que no hay a donde partir, que al final solo te queda mirar en silencio como ascienden los créditos haciéndose hombres y haciéndose mujeres con miles de nombres que pertenecen a hombres y a mujeres plasmados sobre el negro de la pantalla al estilo de esos mausoleos erigidos en nombre de los caídos en la guerra y que por lo regular son minimalistas bloques llenos de nombres y apellidos en arial, en arial y jugando con la vida, la muerte y el cine, sexo y planteamientos de querer seguir no importa el frío o lo lejos, los polos son la bendición de quien los padece. Hoy ha sido un día feliz, nuevamente es Domingo, ha sido el Domingo menos Domingo de mi vida, es y casi ya deja de ser para pasar a su otro estado.

Entonces no tengo las respuestas exactas, tan siquiera se donde obtenerlas, solo pensar en los polos y en el constante cambio de estado, algún especialista (seguro de clase media) llamó bipolaridad a esta ansiedad, los especialistas de la clase media no soportan la ansiedad, la ansiedad es cambio, es algo que sube (todo sube nada queda atado a este pedazo de arrecife que un día también la clase media llamo Tierra) y es el mismo nombre que se le da a eso que agradecemos y pisamos cada día y de donde somos y a donde regresaremos y de lo que somos y de lo que vamos a ser, tengo ganas de hacer una película que solamente sea una secuencia de créditos finales sobre negro, la musica de fondo y el final, los últimos minutos de algo que sentimos ha pasado, que ha afectado para siempre nuestra vida llena de medidas, etiquetas, normas, números, sistemas métricos, mapas y pruebas científicas de cosas que tienen que ser probadas científicamente. Hoy el día me parece lindo, así y cursimente dicho, poblado de calor y de muchas hierbas que parecen quemarse en una propia y extraña autocombustión que desconocen lo que es frío y polos, lejanías, distancias, incomunicación, ajenas a lo que es querernos simplemente en física y química aceptados, tranquilos e imperfectos como seguro Dios quiso que fuéramos cuando nos trajo al mundo, en estos últimos minutos que se vuelven ceniza, exacta y verdadera materia que nos define.

7 comentarios:

egk dijo...

"ceniza, exacta y verdadera materia que nos define"... muy bueno Magdiel. he leido este texto dos veces. interesante. sentido. la segunda vez me di cuenta que no hay que coincidir con él o en su sentencia. no hace falta y todo va de otra cosa. solo entender que se siente. te felicito. a ver cuando nos damos unos tragos. te los debo. cuidate mucho. te mando un fuerte abrazo, enrique

Ana Rosa Valdez dijo...

Es un relato muy sensible, me dejó una lágrima en el lugar exacto donde se condensan para no salir a la luz...

Ana Rosa Valdez dijo...

Es un relato muy sensible, me dejó una lágrima en el lugar exacto donde se condensan antes de salir a la luz...

La alcancia del artesano dijo...

Gracias, tu sensibilidad infinita y bella como siempre, un beso grande.

Anthony Arrobo dijo...

Sweet!

Anónimo dijo...

Excelente

Anónimo dijo...

muy profundo me encanto... tienes mucho talento.... eres un mix de sensibilidad y forza... que dificil cuando la razon, el corazon, la mente, los polos, tienen diferentes difecciones paralelas... lucha por tus logros patato!