martes, 23 de febrero de 2010

LA DIOSA EN VIDEO o How to Make Love Like a Porn Star.



M.Aspillaga

Por alguna extraña razón Jenna Jameson resume muchas de las cosas que me gustan, entre ellas el cine y las rubias, además de esa fabulación peremne que conllevan las imágenes en movimiento y la total fantasía de su cuerpo, nuevamente el cuerpo en lucha constante contra la muerte, rubia-cine-belleza- el cuerpo sobreviviendo al tiempo, ese implacable destructor. Jenna es inmortal, ya lo es. Siempre hay un sentido masturbatorio en el cine, uno se sienta en la sala oscura y mira, mira como un animal salvaje en medio de la jungla bajo una lluvia tropical y dispuesto a todo, solo vivo en las pupilas y la sangre que va fluyendo poco a poco bombeada por las reacciones llamémosles físicas que nos provocan las imágenes sobre nuestro hipotálamo. Así vivimos una y otra fantasía. A Jenna la han amado muchos seres desde la oscuridad de la butaca, en el cine se ama desde la ocuridad de la butaca.

Nació en Nevada donde los casinos y el desierto parecen quererse, en el abril de 1974, de una familia muy pobre, un padre policía y una madre bailarina exótica tan o mas bella que ella la cual murió de cáncer teniendo apenas dos años Jenna. Adolescente Jenna fue violada por un grupo de muchachos y después nuevamente por el tío del novio de aquel momento (si Buñuel la hubiera conocido seria Viridiana, Tristana, Bella de día o seguro Ese oscuro objeto del deseo). Huye y busca trabajo de stripper, y como no era admitida para trabajar en este oficio por su corta edad, y por sus aparatos dentales, se los arranco con una pinza, se puso maquillaje y tacones altos, porque también decían que era bajita. Por eso decidió que no iba a bailar sino a actuar y actuar en el porno, al otro lado de la colina de H O L L Y W O O D, en San Fernando donde siempre hay calor y donde se filma mucho, mucho porno.

Tiene tatuada en cada omaplato la frase de Juana de Arco “…NO TENGO MIEDO, HE NACIDO PARA HACER ESTO". (I'm not afraid, I was born to do this). Recuerdo entonces la secuencia de "Vivir su vida" de Godard, Anna Karina llora mirando a la Juana de Arco de Dreyer en lo que Maria Falconetti llora a punto de ser llevada al martirio, Anna Karina llora, Maria Falconetti llora, Jenna llora, Primer plano Anna Karina llora, PP Maria Falconetti llora y Plano general de Jenna sola que sigue llorando hasta que poco a poco va dibujando una sonrisa, sonríe, y de ella nos llevamos solo la sonrisa. Cine, rubia, dice Polanski que siempre California te cobra con una rubia. En fin la diosa repetida 30 o 24 cuadros por segundo, la diosa de imagen una y otra vez. Nacida para hacer esto, eterna y única siempre. No se, en alguna ocasión dije que mis héroes son Andrei Tarkovski y Jenna Jameson, ya lo se, tengo gustos comunes y caigo en lugares comunes, pero es innegable que ambos luchan con el cuerpo como simbolo contra la muerte, contra el tiempo, el cruel, el implacable, el que de la nada nos trae y a la nada nos regresa.