domingo, 7 de marzo de 2010

CUANDO MAGGIE CHEUNG SE PUSO A CANTAR.


Magdiel Aspillaga.

Cuando Maggie Cheung se puso a cantar se sentía de vidrio y cartulina con el mismo pelo negro de siempre, a veces yo la veo tranquila y serena, como esperando a alguien. Maggie Cheung es linda y lo sabe y va a dejar de ser ella misma cuando prefiera, porque así son las actrices, comparan y mienten todo el tiempo, asemejan a alguien que debió ser o alguien que debió venir, o alguien que está por venir y que va a llegar como un personaje de una película francesa de los sesenta con el sobretodo mojado, dejando el paraguas en la esquina y diciendo – Todo el día es aterrador y voy a morir-. Cuando Maggie Cheung se puso a cantar yo por supuesto traté de cantar un poco mas alto  y pararme a su lado y decirle –Oye que volá- Me estás mirando- Pero ella me ignoraba mientras caminada en busca de noodles todo el tiempo, trataba de volver a acercarme pero cuando ves a una actriz llorando y con tristeza mejor sigue de largo, muy posible que esté ensayando, ella camina bajo la lluvia y se moja suavemente, -así son las actrices- me dicen mis amigos, no le hagas caso, vas a dejar los pistones en el piso, pero uno es testarudo y mucho más si se trata de una china. Maggie Cheung es de un tiempo que no es el mismo tiempo de mucha gente, a lo mejor ni el mismo que el mío, ella y yo no somos contemporáneos, suele suceder. El día que José Martí iba a morir no existía U2. Martí no es contemporáneo con U2. Maggie Cheung cantaba Walk on de U2 el día que mataron a Martí, y vino un vampiro oscuro de algún filme de Murnau y me preguntó –¿ Oye tú conoces a ese hombre?- y yo le hice la historia y le dije que era el apóstol de mi pueblo que es un pueblo parecido al pueblo judío y el vampiro de Murnau se sentó a mi lado y me brindó una cerveza muy túpida de espuma – Hola no me había presentado soy un vampiro y trabajo en las películas de Friedrich Wilhelm Murnau - y de pronto se puso a llorar – Estoy bien-me dijo- es que se me han mezclado U2 con ese hombre muriendo- y yo le dije que estuviera tranquilo que no me gustaba ver a un hombre o mejor (a un vampiro) llorando y el se ajustó su capa alta roída con un gesto aristocrático totalmente desconocido para mí y tarareo tratando de imitar a Maggie Cheung y a Bono a la misma vez……And love is not the easy thing the only baggage you can bring... Y el apóstol atravesaba la madeja de humo y de hierba, atravesaba a Cuba completa que dormía y no sabía que el moría por ella, porque Cuba es un cocodrilo verde sobre el mar de las Antillas y nada más, eso y un nombre pequeño en algún lugar del mapamundi, donde dejamos amigos, donde está la familia, donde jugamos y nos dijeron que un día que canto Maggie Cheung murió un hombre por la libertad, por eso en lo que Martí corría a su muerte, el vampiro de Murnau lloraba y yo no sabía que hacer solo tenía ganas de que terminara esa escena. Maggie hace silencio y sin embargo se sigue oyendo su voz NO HAY BANDA… ha comprendido lo turbio y lo bello de la vida, lo infinito de vivir en este planeta poblado de tractores y establecimientos matutinos… Martí a caballo, yo en una esquina sentado y temeroso, hablando de cine con un vampiro expresionista alemán. Walk on walk on… y un disparo, hombre al sol y una china con tristeza. Salgo y trato de olvidarlo todo, me lo han estado repitiendo desde primer grado, han exhibido la muerte de Marti en toda la iconografía posible de un país en una supuesta y falsa instantánea de su muerte, del exacto momento de su caída como si hubiera estado allí un fotoreportero dispuesto a tomarla. El vampiro de Murnau se levanta y se aleja -no me gusta ver como muere un hombre- no me gusta la violencia- y se arropa en su sobretodo alejándose recortado contra la luz central de un escenario mientras Maggie Cheung sigue cantando, y el filme y la vida y la muerte siguen rodando 24 o 30 cuadros por segundo. Cuando Maggie Cheung se puso a cantar yo decidí volverme sobre mi tristeza a mi cabeza y arrancarme, como un Farabeuf autorizado, definitivamente algún pedazo, como alguien que tratara de cantar más alto que ella y erizar a la gente y subir y subir y caer y nuevamente convencerme absolutamente de que la vida es como una película, una proyección constante que incomoda, tu propia cinta privada exhibida ante la gente quieras tú o no…
…el apóstol se levantó de su muerte estando vivo, y yo lo miraba sentado en la butaca en lo que subían los créditos con el pecho un poco apretado que más, y le di un abrazo emocionado, emocionado…