domingo, 31 de julio de 2011

Y NO SOMOS CHARLIE SHEEN, TODAVIA.


Magdiel Aspillaga

Lo primero fue el verbo y después nuevamente el verbo anulado a tu boca mientras hablabas por teléfono en panties con tu padre, y le decías que afuera el mundo está bien, que sigue siendo más obscena la pornografía que la guerra, que el orden de las cosas sigue inalterable ante lo que puede ser y venir, y que no crees en maremotos ni en otro caos posible sino única y valientemente en el verbo y en tu delgada figura, cuelgas, te masturbas, te sorprende masturbándote el amigo de tu padre (tu tutor) ya lo sabemos, te va a penetrar muchas veces y después venirse adentro como nunca suele suceder en esta clase de episodios, no importa, el mundo va a comenzar, aunque te duela el ala izquierda esa que en otra vida fue baleada y que te cortó el vuelo a tanto vuelo y honestamente convocaste que nunca volverías a volar que serias un animal terrestre, denso virgo, armada de hojalata, pan y ese rocío que empapa tu missing pubertad, tu fucking cabello y la risa que es también verbo, que es también pie o paso a este nuevo mundo que has creado, sabes reír y eso es importante, lo demás se inventa sobre la marcha lo sabemos, al final el tutor te besó ligeramente la espalda, sacó su pene de tu vagina y te agradeció con sinuosidad el haber estado allí, tu seguías siendo, sigues siendo, seguirás siendo como dices en tu twitter: “nada es real”, si hay alguien que lo sabe en este nuevo mundo que has creado soy yo de un lado y otro del espejo encima y debajo de google map y de la pagina de Wallmart.
Entonces tuve que saltar sobre tu risa y decirle al diablo quien yo era, sentarme sobre mi mismo a lamentarme y después soportar que se rompiera el descanso de mi silla y el cansancio de mi cama, tu ala pintada, tu pierna pintada, tu gorra de rojo, tus lentes de negro y el grueso cristal que nos separa, cubierto de modelos mudas y asesinos menores, de policías violentos y noticias que se repiten, dime como hago para huir de ese sol que me destruye la cara muy alejado del que sale en las postales, como salpico más y de más sangre cada golpe contra las seis paredes y la mía propia que compone mi nombre mi signo y el día anterior que te llevo de nacido. Quiero trascender lo obsceno de lo obsceno posible, ser hombre soldado animal amasar esa materia impoluta que es la guerra y después cuando ya no esté, cuando no esté, cuando pase eso que les suele pasar a todos lo humanos que es que no están y después que no están se dan cuenta de que quieren estar pero ya es tarde, invariablemente se fueron se alejaron compréndelo para siempre, escuchar mi partida como un mal adagio bajo balas, tu volverás a hacer un nuevo mundo para mi, porque para eso existen las diosas y la ceniza sagrada y el suelo fértil y las montañas para sentarse en lo abajo con la mirada allá lo alto y las aves con alas y piernas tatuadas, arrepintiéndose constantemente del motivo por el que fueron creadas, las bestias remotas caminarán tranquilas como vacas. Por eso pones malas palabras en tu twitter y escupes fuego y lloras sangre porque este mundo que has creado te va a devorar viva, tu caminabas desnuda siempre caminas desnuda yo testigo mientras todos te azotaban con profundos ramos de rosas y cada herida oh capitán mujer niña adolescente retirada muy pronto de ese negocio del amor y de la vida en 30 o 60 cuadros por segundo veterana insufrible loca mal hablada de vagina estrecha y risa múltiple de cabeza menuda de ala golpeada y alambres que te atraviesan el alma y el clítoris, solo a veces te miro, hago un primer plano de tu nariz y de tus labios que son reales y me arrodillo, por eso pienso en tu verbo y en tu estatura de sal que parece también de polietileno y de extraños tejidos en alianza. Por lo demás me tranquiliza saber que comes y duermes y que a veces sueñas con alguien que te habla y te evoca a su imagen en lo que también te sueña universalmente repetida en su costilla, que tratas de comerte a ti misma (vuelves a gritar en twitter) sacas los restos de semen que quedaron en lo adentro cuando cae la noche se hace la luz que cae como agua por las laderas de tu cuerpo.

No hay comentarios: