lunes, 26 de abril de 2010

CRONICA DE UN AMORE, Y LA MUERTE DE UN CICLISTA: CASUALIDAD O PLAGIO.


Por Sergio Giral.

El articulo de Aspillaga Los Malos Tenientes de Herzog y Ferrara donde ambos directores se manifiestan autores originales del film Bad Lieutenant, me ha movido a considerar otro caso de coincidencia temática o de simple plagio cinematográfico. Se trata de dos films con diferentes títulos, la misma trama y lo más asombroso, con la misma actriz. Crónica de un Amore de Michelangelo Antonioni realizada en 1950 y La Muerte de un Ciclista, de Juan Antonio Bardem en 1955, ambas con Lucia Bosé* en el papel protagónico. En Crónica de un Amore, el primer largometraje de Antonioni, la pareja Lucia Bose y Massimo Girotti crean uno de los móviles criminales más pasionales del cine italiano, apuntalado por la belleza de la actriz. El tema gira alrededor de Paola, una joven casada por un año con un solvente empresario (Ferdinando Sarmi), que inquieto por las diferencias de edad, la belleza de la mujer y unas fotos de Paola con un antiguo amante, la hace seguir por un detective (Gino Rossi) en busca de pruebas de infidelidad. Paola y Guido se han reunido en un intento de cubrir la muerte de la novia de Guido y amiga de Paola años atrás, en un accidente intencional, el elevador vacío, recurso dramático que volveremos a ver en varios films. Las pesquisas del detective obligan a la pareja adultera a planear un nuevo homicidio, el del marido, en una extraordinario plano secuencia del fotógrafo Enzo Serafin en que los actores despliegan su talento interpretativo.
En Crónica de un Amore Lucia Bosé es un animal sexual envuelto en pieles de armiño y lujosos vestidos. Su belleza es arrobadora y en cierta medida conspira contra el personaje al entregar una actuación gélida de femme fatal. Girotti se acerca a su personaje en Obssessione, el primer film del maestro del melodrama italiano, Luschino Visconti. Más que una crónica de amor, Antonioni nos entrega la crónica de una sociedad frívola donde los sentimientos parecen haberse congelado por el dinero. Como ignorando el caso, Juan Antonio Bardem realiza cinco años más tarde, La Muerte de un Ciclista, un filme que escapa a la censura de la dictadura franquista. Con Alberto Closas en el papel del amante, Otello Toso en del marido y Lucia esta vez bajo el nombre de María José de Castro y nuevamente esplendorosa en su belleza. La versión de Bardem toma otro camino que el de su colega Antonioni. Aquí María José es también una mujer de sociedad casada con un hombre rico y aburrida de un matrimonio sin emociones busca consuelo en un amante de su juventud, Juan, un profesor de matemáticas pariente de Castro al que le debe el puesto en la universidad. Al regreso de uno de sus furtivos encuentros, la pareja arrolla accidentalmente a un ciclista y temiendo las consecuencias de ser descubiertos lo dejan morir en la carretera. En esta versión Juan es atormentado por su conciencia y el intruso es Rafa (Carlos Casaravilla), un despreciable personajillo del círculo social de María José, que en una impresionante secuencia de montaje de Margarita de Ochoa, delata a los amantes al marido burlado, mientras una bailaora flamenca subraya la tensión de la escena.
La fotografía de Alfredo Fraile imparte al film un dramatismo clásico donde el blanco y negro cumple su mejor función al captar un mundo de ricos viviendo entre el lujo y los fútiles encuentros sociales de Milán. Ambos films como en el caso de Bad Lieutenant muestran una total originalidad y a la vez parecen ser el mismo. Es posible que en realidad Antonioni y Bardem se hayan inspirado en una de las novelas de crímenes más importante del siglo XX, The Postman Always Rings Twice, de James M. Cain, que casualmente es también el tema de Obssessione de Visconti. Quizás se hayan dejado arrastrar por la belleza de Lucia y la necesidad expresiva de criticar a una sociedad decadente. Quizás estos requisitos de identificaciones y autoría sean un laberinto que prueba una vez más que el arte es derivativo, ya sea consciente, inconsciente, casualidad o simple plagio..


*Lucia Bosé, una joven empleada ganadora del concurso de Miss Italia 1947 fue musa inspiradora para muchos directores entre los que se encuentran De Santis en 1951 Roma ore 11, nuevamente Antonioni en 1953 La Signora senza camellia, Francesco Maselli en 1955 Gli sbandati. Con Luis Buñuel en Gli amanti senza domain. Fedrico Fellini en 1969 Satirycom, Paolo and Vittorio Taviani en Sotto il segno dello Scorpione; Francesco Rosi en 1987 en Cronaca di una morte annunciata basado en la novela de Gabriel García Marquez. En 1956 Lucia contrajo matrimonio con el torero español, Luis Dominguín y se mantuvo algún tiempo ausente de las pantallas dedicadas a su hijo Miguel Bosé, el célebre cantante y actor. Su pasión por el cine la hizo regresar a la pantalla en 1968 y continuar su extensa filmografía que llega a nuestros días con más de sesenta films a su haber.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Llevo algun tiempo entrando a este blog y me parece muy bueno, sobretodo ultimamente los textos de Aspillaga y Sergio Giral sobre cine, muy actualizados. Sigan asi.

Jose A.

Anónimo dijo...

DANNY JACOMINO DIJO,ESTE BLOG DEFINITIVAMENTE ES MI ESCUELA,GRACIAS SERGIO Y MAGDIEL

La alcancia del artesano dijo...

Un abrazo, gracias por el comentario. Todo buen cinefilo disfruta de los textos de Sergio, saludos.

Fausto Canel dijo...

La muerte de un ciclista es Cronica de un amor, de Antonioni, Calle Mayor es I Vitelloni de Fellini, La Venganza es La comarca seca, de DeSantis... Los jòvenes españoles estaban tan encerrados y desesperado en la España franquista de los años 50, que se aferraban a sus referencias como forma de respirar... Sounds familiar?

pentente dijo...

prefiero La muerte de un ciclista.

Anónimo dijo...

Muy bien Sergio, por este texto.
En mi caso prefiero la muerte y mas cuando es llevada al cine
Sergi sigue escribiendo me gust tu palabra.
Carlos Alberto.......