lunes, 24 de mayo de 2010

Humberto Solás; ¡Una gardenia Mamá, dáme una gardenia! (Segunda parte)


Por Sergio Giral

“Un Hombre de Exito” es a mi criterio el mejor film de Humberto y el que tuvo mejor suerte después de “Lucía. Esta cinta de época relata el drama dos hermanos a lo largo de 20 años de historia cubana, en que uno de ellos materializa al oportunismo y el otro al idealismo desde la lucha para derrocar al dictador Machado hasta la insurrección contra la dictadura de Batista. En la escena final, en que el hermano oportunista sobreviviente cuelga un cuadro con el retrato del hermano muerto por su causa, realmente estaba planeado que fuera el retrato de Fidel Castro. La censura no permitió un símil tan directo que proponía igual escepticismo hacia el nuevo gobernante y la oleada de oportunismo que lo seguiría y la escena fue censurada. Con este film Humberto regresa al cuestionamiento del individuo y sus circunstancias, sigue sus modelos italianos, los hace suyos y los convierte en un discurso estético cubano.

("Un hombre de exito". 1985)

“Cecilia, 1981, fue la producción más costosa del ICAIC que representó un fiasco no solo para Humberto sino también para el director y fundador del ICAIC, Alfredo Guevara, que sucumbió bajo la conspiración de sus enemigos del patio. Tony Somoza, uno de los integrantes del equipo de filmación y amigo de Humberto recuerda “Cecilia fueron meses de pre filmación y, meses y meses y meses, de filmación. Al final, todos nos conocíamos tanto, que de mirarnos ya sabíamos lo que vendría. Escenas de 300, 400 y 500 extras. Llamados que terminaban al amanecer, para regresar a las 3 de la tarde, a empezar a vestir, maquillar, peinar, decenas de extras. Una batería de peluqueros y maquilladores esperaban por todos….Cecilia fue un torbellino en la industria cinematográfica cubana. Tuvo tantos enemigos como extras.

("Cecilia" 1970)


Una transición de poder en el ICAIC provocó un cambio en la selección temática de nuestros films y una orientación hacia argumentos populares que abordaran la vida cotidiana del país, pero en Humberto persistió en su gusto por el melodrama y no desaprovechó el guión escrito y luego co-dirigido por Nelson Rodríguez en una adaptación libre de “La Esfinge”, de Miguel del Carrión; “Amada”. La historia de una mujer atrapada en una lucha interior por superar las convenciones morales en el entorno político y social de La Habana 1914. Aunque “Amada” es un film de recursos minimalistas, conserva todo el espíritu del gran cine. El proceso de maduración de Humberto arribó a un tema que por su naturaleza y sensibilidad le era consecuente, “Océano”, un embrión cinematográfico que nunca llegó a nacer. Seis años antes que Gutiérrez Alea realizara “Fresa y Chocolate”, el primer film de tema explícito homosexual en Cuba, ya Humberto había abordado el tópico en un guión que estremecería las posturas homofóficas del sistema. La trama sigue los avatares de un destacado trabajador que esconde su homosexualidad a un amigo del que está enamorado. Creo que Humberto no estaba preparado para enfrentar ese nivel de censura y me expresó su descontento con la dirigencia cultural de país, a la cual consideraba una camisa de fuerza a la libertad de expresión individual. Entonces volcó su frustración en un grito colectivo que rendía culto a los Orishas africanos,“Obbataleo”, en un momento donde la religión Yoruba estaba tan perseguida por el dogmatismo marxista como otras religiones seculares. Eran víspera del período especial y Humberto quiso hacer un “ebbó” a la ciudad de La Habana, su Habana, para menguar el desastre que se avecinaba. Recuerdo una visita a la locación del embarcadero de Regla, donde estudiantes, obreros y pueblo en general bailaban a Obbatlá, padre de todas las cabezas, al ritmo del grupo Síntesis conducido por la voz del awpon mayor, Lázaro Ros en un homenaje a la cultura telúrica de la nación. A mi partida de Cuba perdí contacto con Humberto para luego reencontrarlo en París, durante su rodaje de “El Siglo de las Luces”, en 1991. Nos encontramos en el en el Café de la Rotonde en el Boulevard du Montparnasse imbuidos en la nostalgia de un Picasso, Modigliani, Ernest Hemingway y un París que ya no existía conversamos sobre mi decisión de abandonar mi vida en Cuba. Me expresó que la respetaba pero no la compartía ya que no concebía vivir lejos de su madre, hermana y sobrinos ni fuera de Cuba, que eran el sustento espiritual de su obra. Poco comentó de esta nueva super-producción que rodaba para la televisión francesa, sólo dijo que seguía los pasos a “Cecilia” con mayor ajuste al texto original y un amplio presupuesto internacional. Desafortunadamente no he visto el film y sólo el recuerdo de las novelas de Carpentier que tanto nos entusiasmaban poder llevarlas a la pantalla. Yo proponía “El Reino de este mundo” y Humberto “El siglo…:” Parecía un sueño de jóvenes cineastas, sin embargo aprovechando los estertores económicos de la industria de cine cubano y una coproducción con Francia y la ex-Unión Soviética, Humberto logró su sueño. “Miel para Oshún” llegó a mí en un DVD. A mi criterio este es uno de los films menos afortunados de Humberto y esto se debe a que trata una realidad que desconoce. Humberto escoge al personaje de un cubano en el exilio de Miami, separado de su madre desde niño y su añoranza de volver a verla lo lleva visitar Cuba, pero no se percata que la sicología de su personaje no corresponde a uno criado y formado en la sociedad americana. Sus sentimientos filiales son auténticos pero no así la frustración que expresa por llevar una vida falsa en el exilio y lejos de su verdadera identidad. Creo que las intenciones de Humberto hayan sido dibujar un retrato de la sociedad cubana durante el período especial y el derrumbe del comunismo. A pesar de no compartir su criterio en este film, reconozco que su ideología era totalmente genuina y no se disfraza tras la máscara de la doble moral tan características en el régimen de Cuba.
El resto es pura información de los medios: su desavenencias con la línea oficial del ICAIC en el 2003 y como Humberto tomó el camino de la autogestión y fundó el Festival de Cine Pobre en Jíbara, Holguín; sus nuevos filmes, Barrio Cuba y Adela; su enfermedad.. En fin, no supe más de Humberto hasta su muerte y ese día visité a Somoza, el único amigo común. Dedicamos la noche a recordarlo en los mejores momentos, en su sentido del humor al que generalmente agregaba un _No estés tan seguro. _. Antes de partir, Somoza expresó su sentimiento por la desaparición del gran director: “:Uno de los mejores lados de Humberto es la capacidad humana, al infinito. Le encontraba explicación a todo. Era amigo fiel, empujador, dispuesto a ayudar y entender a sus asistentes en el peor de los momentos, cediendo a veces con la espera el momento del filmar. Conocía la exigencia, la dominaba muy bien y sabia cuando era el momento preciso para gritar ¡Acción!”.

A otros también les tocará la crítica y la celebración de sus obras, para mí queda la memoria de aquellos primeros años en que conocí a un joven apasionado con el cine italiano y dispuesto a lanzarse a la vorágine de la realización cinematográfica y lograr su máxima expresión..

Humberto Solás muere víctima de un cancer el 17 de septiembre del 2008 a la edad de 67 años.

“ebbó”: trabajo de santería. Ceremonia de ofrenda y purificación para prevenir la desgracia.

“awpon”: voz solista que canta a los orishas en un toque de santo. .

3 comentarios:

Rodobaldo Batista dijo...

Yo tambien pienso que el mejor filme de Solas fue "Un hombre de exito". Muy buena esta segunda parte del texto de Giral sobre Solas. Siempre encuentro aqui profundas reflexiones sobre cine y algo de polemica. Creo que todos los que pierden tiempo criticando(incluyo a los del Herald y su banda de forajidos) deberian aprovechar mas el tiempo en instruirse, la polemica y la discusion estan bien, pero deberiamos unirnos en un mismo empeño, desarrollar la cultura local y no frustrar como hicieron conmigo y con otros de mi generacion hace ya algunos años. Gracias nuevamente por este texto.

Anónimo dijo...

Buen escrito, polemico y audaz. No hay discusion ante analisis tan fuertes. Saludos.

Anónimo dijo...

Cada dia me pego mas a este blog y es que comentarios, sugerencias, criticas y hasta debates sobre los criticos encontramos diariamente, buen equipo artesanos, para aquellos que gustan de un buen cine, tus recomendaciones y los ensayos y escritos sobre cineastas como lo que acabo de leer merecen ser publicados. Me encanta!!!!!!!!!!!!!

Muy buen escrito Sergio Giral, Felicidades!!!!!